Consecuencias
Mundo infame… ¿Por qué en mil angostos caminos te divides? Mal comienzo. No es un hecho reprochable al universo, por ellos la vida es misteriosa y apasionante. Pero sí recrimino al tiempo, ese amargo enemigo, protagonista de mi próxima exposición, por exigirme a su antojo y sin consejo, a escoger entre alguna de esas vías.
El mayor inconveniente planteado en estos momentos, se halla en el dolor que una decisión puede causar. “Bien poco enseñó la vida a aquellos a los que no enseñó a soportar el dolor.” (Arturo Graf) Nada sé de la vida entonces, pero si consigo adivinar un camino doloroso y acertado a la vez, es transparente, lo escojo.
La finalidad de todo esto no es otra que hallar respuesta a los últimos interrogantes que expelen mis sesos… Si dicha inferencia puede causar dolor a quienes más te importan, ¿qué hacer? ¿Cómo elegir si ello influenciará seriamente en los demás?
Realmente no hay solución, sólo cabe clausurar las acciones de uno mismo con determinación, creyendo que serán las más convenientes, y con la tímida esperanza de no llevar la situación a peor.
“En huir del dolor nunca hay victoria.” (Ramón de Campoamor)